4 de mayo de 2020

Que la fuerza nos acompañe




Aunque hace tiempo que no nos hemos pasado por aquí no podíamos dejar de celebrar como es debido el 4 de mayo.




17 de diciembre de 2019

El Museo del Prado cumple años


El Museo del Prado cumple 200 años y lo está celebrando a lo grande.

Muchos ya habréis visto o leído en algún medio la historia de esta pinacoteca de fama mundial, así que, para no ser pesados, vamos a hacer un resumen cortito.

María Isabel de Braganza

Fernando VII

El Museo Nacional del Prado se inauguró el 19 de noviembre de 1819, durante el reinado de Fernando VII. Por lo visto la idea de juntar las colecciones privadas de la realeza española en un solo sitio fue de su esposa, María Isabel de Braganza, aunque ella no pudo ver terminado su proyecto, ya que falleció un año antes.

Para llevarlo a la práctica aprovecharon el Edificio Villanueva,  situado en uno de los sitios más emblemáticos de Madrid, el Paseo del Prado, y diseñado bajo las órdenes de Carlos III para ser el Gabinete de Ciencias Naturales, aunque nunca se usó para tal propósito.

6 de diciembre de 2019

Recuerdos de la OUTUBROFEST



Tal y como dijimos en la entrada anterior de la XI Outubrofest, vamos a poner aquí los enlaces a nuestro antiguo blog de rugby para los que queráis curiosear y ver cómo ha sido la fiesta desde sus comienzos hasta que dejamos de escribir sobre ella en el año 2014. También  hemos añadido alguna imagen suelta de ediciones posteriores, ya que dejar de seguirla en el blog y de trabajar en ella no quiere decir que ya no la visitemos,  pues allí hemos pasado muy buenos momentos en compañía de amigos y familiares y esperamos seguir repitiéndolo en cada nueva edición

Ojalá os gusten estos recuerdos y sirvan para dar a conocer un poco más la fiesta desde dentro, que se aprecie el trabajo que durante todos esos años hemos realizado y el que siguen desarrollando actualmente los integrantes del club.

Podéis acceder a la crónica final de cada edición pinchando con el ratón sobre los carteles.

27 de noviembre de 2019

Once años de la OUTUBROFEST

Cuando en el año 2009 nos embarcamos en la aventura de la Outubrofest lo hicimos con más miedo que vergüenza, no sabíamos cómo podía terminar aquel invento que teníamos entre manos.

Por suerte resultó ser todo un éxito del que hoy se puede presumir por lo que representa: una fuente de ingresos para el Pontevedra Rugby Club, unos días de fiesta a cubierto, ahora que llega el tiempo desapacible, y una seña de identidad de nuestra ciudad que atrae a visitantes de otras localidades en busca de ese rato agradable entre cervezas, codillos, salchichas y amigos.

Estos días se ha celebrado nada menos que la undécima edición en la que, como cada año, disfrutamos con antiguos y nuevos compañeros de fatigas y recordamos los tiempos en que no solo acudíamos como clientes, sino que formábamos parte de la organización: las aventuras en la cocina, con ese lavavajillas que daba unos calambrazos que te dejaban tieso y del que todos escapábamos pues corría el agua por debajo, las guardias nocturnas, donde pasábamos media noche fregando jarras y platos, barriendo el recinto y colocando las mesas y los bancos, el día que hubo que salir pitando por la noche a buscar un sitio abierto donde comprar pan  porque se acabó mucho antes de lo previsto, la salchicha estrella de la fiesta, que empezó midiendo un metro y cada año se alargaba más, en fin, un montón de anécdotas que darían para muchas entradas.

6 de noviembre de 2019

En casa de los masones

Hace ya algún tiempo un buen amigo de los administradores de este blog nos invitó a una conferencia que él mismo ofrecía, así que allí nos fuimos. El acto se celebró en la sede de la Gran Logia Provincial de la Masonería en Madrid, situada en la planta baja de un edificio de la calle Juan Ramón Jiménez, a escasos metros del Paseo de la Castellana y cerca, por dar una referencia inconfundible, del estadio Santiago Bernabéu.

Ya conocíamos el local por nuestra anterior visita durante la Semana de la Arquitectura de hace unos años y, realmente, su valor arquitectónico es mínimo, a diferencia de las sedes que encontramos en otras ciudades del mundo. El interés real de aquella primera visita radicaba en la posibilidad de conocer un poco más la historia de una institución con casi cuatro siglos de antigüedad y a la que han pertenecido y pertenecen relevantes personajes de todos los ámbitos, pero que está abierta a hombres (en el caso que nos ocupa, aunque hay también logias femeninas y mixtas) de cualquier estatus social y creencias siempre que cumplan unas determinadas condiciones que cualquier persona acostumbrada a vivir en sociedad debería tener como suyas.

En esta ocasión fuimos recibidos, como en la anterior visita, con la amabilidad y cercanía de miembros de la logia que sacrifican, o invierten, según se quiera ver, parte de su tiempo libre en dar a conocer un poco más al público las actividades de un colectivo cuya meta última es la evolución personal y, por extensión, la de la sociedad en la que se integra.

Tras atravesar la puerta de entrada flanqueada por dos columnas, primer objeto simbólico que encontramos, accedemos a una pequeña sala con el mismo aspecto serio y clásico que podría tener un club inglés del siglo XIX, solo que, en este caso, en lugar de cabezas disecadas de animales y lámparas historiadas, encontramos retratos de diversas personalidades masónicas ataviadas con lo que podríamos llamar su "uniforme de faena" (traje negro, mandil, guantes blancos y diversos distintivos cuyo significado se nos escapa) y vitrinas repletas de objetos y recuerdos.

Una escalera nos conduce al sótano del edificio, con varias habitaciones muy bien iluminadas en las que los miembros de la logia celebran sus rituales y reuniones y donde se recibe a las personas ajenas a la institución que asisten a los actos públicos que organiza.

En este tipo de actividades orientadas al exterior, según nos cuentan, siempre se incluye, como complemento al acto principal, una pequeña exposición sobre cualquier tema que los propios organizadores puedan considerar interesante o ameno. En esta ocasión encontramos carteles y reproducciones de documentos relacionados con la posterior conferencia y algo realmente curioso: sobre una hilera de mesas en forma de u, una impresionante colección de versiones de El principito, de Antoine de Saint-Exupéry.

Observándolas más detenidamente constatamos que se trata de ediciones de la obra en infinidad de idiomas que el propio dueño de la colección, uno de
los miembros de la logia, ha ido recopilando en sus viajes por el mundo. La especialización llega hasta el punto de, no solo encontrar lenguas imposibles de identificar, sino también más de una versión del mismo idioma, como el caso de la edición francesa en árabe y la edición árabe en árabe, aparentemente iguales, pero con diferencias en las ilustraciones y, seguramente, en la traducción.

Otro texto a destacar es el escrito en braille. El propio coleccionista nos comenta que, no sin esfuerzo, consiguió convencer a la ONCE para realizar una tirada reducida. Se trata de un ejemplar muy simple, con hojas de tamaño A4 unidas por la típica espiral de las encuadernaciones de papelería y cuyo verdadero valor reside en el hecho de poner la obra a disposición de un público aún más amplio.

Tras deambular un rato por la exposición de libros y echar un vistazo a los paneles pasamos a la sala donde se desarrollará la conferencia, repleta de sillas que resultaron insuficientes dada la afluencia de público: alrededor de cien personas. Sendas introducciones por parte de dos miembros de la logia que hicieron gala de unos extensos conocimientos sobre la Masonería en sí y su situación en el mundo, dieron paso al acto principal, una exposición acerca de la represión de que ha sido objeto la Masonería española durante la época de la dictadura franquista.

La charla completa y las dos introducciones aparecen en el vídeo de más abajo, así que no vamos a abundar en algo ya dicho, solo comentaremos algún término más genérico que nos ha llamado la atención. El tema, a la vista del título, podría parecer arduo y difícil de seguir, como así fue. Sin embargo, la proyección de diapositivas esquematizando las principales ideas, más un lenguaje cercano y anécdotas personales, propiciaron una exposición amena de la que, si bien era difícil retener datos concretos para los que no tenemos especiales conocimientos sobre la materia (ni memoria), si nos hizo apreciar más la etapa que llevamos viviendo estos últimos 40 años, con sus defectos y asuntos pendientes, pero abierta a los cambios que, más o menos, decidimos entre todos.


GLE TV

La principal conclusión que extraemos tras escuchar la conferencia es que la libertad de pensamiento en un país es inversamente proporcional a la radicalidad y totalitarismo de su gobierno, y tenemos un caso claro (en el momento de escribir esto) en la propia Unión Europea, concretamente en Italia, donde los políticos de ultraderecha a los que los votantes han otorgado el poder, porque también en ese país los cambios los deciden todos, vuelven a elaborar listas de masones y han llegado a asimilar incluso esta institución con la mafia.

Y, aunque sigue siendo el método "menos malo" para convivir, este es el peligro de las decisiones conjuntas: los avances que se han conseguido con años de esfuerzo pueden desaparecer de repente por una mala decisión tomada en base a promesas vacías.

Retomando la conferencia, en la "España de Franco", según nos cuentan, se comenzó promulgando una ley en contra de comunistas y masones que, en la práctica, se dirigió mayoritariamente contra estos últimos. Solo años después, cuando el régimen franquista fue consciente de las ventajas de cultivar la amistad con los americanos, se comenzó a hacer "la vista gorda" respecto a los masones (en Estados Unidos ser masón es tan normal como ser socio de un club deportivo) y se dirigió el punto de mira hacia los comunistas, antagonistas acérrimos del "amigo americano" desde la época de la Guerra Fría.

Una prueba palpable, tirando de cosecha propia, la tenemos en la película Raza, dirigida por Rafael Sáenz de Heredia sobre un argumento (por llamarlo de alguna forma) de Jaime de Andrade, seudónimo de Francisco Franco. En 1942 se estrenó una primera versión en la que masones, republicanos y comunistas eran considerados enemigos de la patria. Incluso los propios Estados Unidos fueron objeto de la inquina de los protagonistas por el asuntillo aquel de Cuba.

En 1950 se presentó una nueva versión, con el título de Espíritu de una raza, a la vez que se destruían todas las copias de la anterior, excepto una encontrada posteriormente en Alemania. En esta nueva edición desapareció cualquier apología del fascismo y crítica a los americanos y el mal solo tenía un nombre: Comunismo.

Gracias a la recuperación de esa versión original, en la página de RTVE encontramos una interesante comparación entre momentos clave de las dos películas reflejando ese giro en el pensamiento del Régimen, que hasta se hizo oficial mediante su publicación en el BOE, como escuchamos en la conferencia de la que se supone que estábamos hablando hasta entrar en estas divagaciones.


Volviendo al tema original poco más vamos a añadir, solo que, tras escuchar la charla completa y echando la vista atrás algo más de cien años para mirar el devenir de la historia en España (inevitablemente influenciada por la del resto del mundo, como es lógico) da la impresión de que los años difíciles que se nos relatan en la conferencia posiblemente no se hubieran podido evitar fuera cual fuera la ideología de los gobernantes, pues las "dos Españas" extremistas e incompatibles entre sí que pretendieron hacerse con el poder por la fuerza parece que no tenían unas intenciones muy distintas. Por eso, ahora que los extremismos vuelven a cobrar fuerza, no deberíamos fiarnos de esas promesas de una vida mejor para todos porque las utopías no existen y, de existir, la utopía de unos va a ser irremediablemente la distopía de otros, y muy posiblemente, "unos" y "otros" sean amigos, vecinos o incluso familiares.

Esas utopías se siguen prometiendo hoy en día como algo alcanzable y son muchos los que, unas veces por intereses ocultos y otras por un verdadero convencimiento, fruto principalmente de una educación sesgada y una información parcial, las defienden por cualquier medio ante otra parte de la sociedad seguramente también mal formada e informada.

Se dice que cuando los elefantes luchan la que sufre es la hierba. En nuestro país y en una parte importante del mundo la hierba lleva creciendo desde hace años a pesar de las plagas, las sequías y los pisotones y sería triste que dejara de hacerlo por culpa de unos elefantes que no van a pelear, pero que se han convertido en expertos del timo de la estampita.

Es posible que estas sean unas conclusiones muy subjetivas una vez escuchada la conferencia, pero tenemos la suerte de que, al menos de momento, todavía podemos exponerlas libremente y en un medio al alcance de todo el mundo, aunque nuestra media de visitas no cubra ni una comunidad de vecinos.


31 de octubre de 2019

Recorriendo Oz

Derechos
Otra vez Halloween. Se pasa el tiempo volando. Y así, volando con su casa, es como llegó Judy Garland a Oz hace ochenta años en la tormentosa (en sentido real y figurado) producción de la Metro-Goldwyn Mayer dirigida oficialmente por Victor Fleming, pero codirigida en la sombra por otros grandes nombres del cine norteamericano de la primera mitad del siglo XX.

Aunque últimamente encontramos poco tiempo para escribir, no podíamos dejar pasar la noche más terrorífica y fantástica del año sin una de nuestras entradas especiales. Y esta vez se la vamos a dedicar a Oz, y principalmente a la visión que de este fantástico reino nos ha dado el cine y la televisión, empezando por el clásico ya citado: El Mago de Oz de 1939.

La leyenda negra del séptimo arte se ceba con rodajes como El exorcista o Poltergeist, marcados por accidentes y muertes o, por ejemplo, la maldición del edificio Dakota, donde se filmó La semilla del diablo y escenario del asesinato de John Lennon años después. Corre también el rumor de que Max Schreck, el protagonista de la versión de Nosferatu de F. W. Murnau, era un auténtico vampiro... en fin, el cine de terror parece que se presta a este tipo de situaciones; pero, quién podría pensar de una película como El mago de Oz que, bajo la cubierta de colorines y alegres canciones, se esconde un rodaje repleto de accidentes, excesos y abusos.

Aunque no nos centraremos exclusivamente en este clásico del cine fantástico, sí queremos dedicar la primera parte de la entrada a mirar detrás de las cámaras, ahora que se cumplen esos ochenta años de su estreno.

18 de agosto de 2019

Armstrong no fue el primero

nasa.gov
Mientras escribimos esto se celebra el quincuagésimo aniversario de la llegada del ser humano a la Luna.

El 21 de julio de 1969, tras diez años de desarrollo, el proyecto Apolo llegó a su apogeo cuando el astronauta Neil Armstrong, a la vez que pronunciaba la famosa frase "un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad", saltaba desde la escalerilla del módulo lunar a la superficie de nuestro satélite. Esa bola blanca suspendida en el cielo que había aterrado y maravillado a partes iguales dejaba de ser algo sobrenatural para convertirse en el primer destino extraterrestre de los habitantes de nuestro planeta.

Un cohete Saturno V, con más de 100 metros de altura y 3000 toneladas de peso, despegó el 16 de julio de ese mismo año, desde el Centro Espacial Kennedy en cabo Cañaveral, a las afueras de Houston (Texas). Era el único vehículo capaz de escapar de la atracción terrestre junto con su valiosa carga, los tres primeros humanos que pisarían la Luna y un ingenioso modelo de nave espacial compuesto por un módulo de mando, formado a su vez por dos partes, el Columbia, y otro de alunizaje y despegue, el Eagle.