Es posible que a muchos ni un nombre ni otro os suenen. Pero seguro que sí su obra, especialmente a los que ya tengáis cierta edad, pues formó parte de ese grupo de maestros del pincel que cubrieron con sus enormes carteles y lonas las fachadas de cines y teatros durante varias décadas.
Siguiendo el recorrido de la muestra, en la primera parte descubrimos que Jano se sintió atraído por el mundo del dibujo desde pequeño, hasta el punto de que publicó su primer trabajo con tan solo cinco años en Macaco. El periódico de los niños. Y casi de forma paralela nació en él su otra gran afición: el cine.











